Aprendamos de los Emmys

america-ferrera.jpg Por varias razones es extraño para un colombiano ver una transmisión de la entrega de los premios Emmy de primetime, como la que se llevó a cabo el domingo anterior. Para empezar, en nuestro medio los excesos de la competencia prohiben que los actores de un canal o cadena asistan a una ceremonia de premiación que se transmita por otro canal (¡cosa ridícula!). Nadie se atrevería a decir que la competencia entre las 4 cadenas gringas no es a muerte. Lo es, pero no por eso ABC le prohibe a quienes aparcen en sus series ir a la entrega que este año fue transmitida por Fox. Por el contrario, el dia de la entrega de los Emmys la industria como un todo se reune a celebrar sus logros. Este año los Emmys los transmitió Fox, el próximo año será otra. Las cadenas son conscientes ademas de que el televidente tiene opciones y por consiguiente no tiene sentido actuar como si la competencia simplemente no existiera a la RCN y Caracol cuyos programas y noticieros jamás mencionan a un programa de la competencia (excepción El Lavadero del Canal RCN); creeran ellos que el televidente criollo es un perfecto idiota y que esta política les aumenta la sintonía (¡los idiotas son ellos mismos!).

Asi mismo, será curioso para las personas no familiarizadas con la televisión extranjera ver las numerosas opciones que tienen los televidentes en otras latitudes. Sin necesidad de ser suscriptor a la televisión satelital ni por cable, un televidente norteamericano tiene la posibilidad de cada noche en horario prime de ver una serie diferente… drama, comedia, reality show, programas culturales. En fin, en Colombia si no fuera por CityTV, los televidentes unicamente podrian ver telenovelas. Hay telenovelas de buena calidad, dicen que Pura sangre del Canal RCN es muy buena, pero hay personas a quienes no les gustan las telenovelas.

No se trata tampoco de desconocer las realidades de nuestro mercado… se entiende que la torta publicitaria en Bogotá es limitada y en general la industria del showbiz criollo es mas modesta. Sin embargo es triste ver que los dos canmales tienen sometido al televidente criollo, al pueblo, a un regimen embrutecedor que consiste en un mínimo de 4 horas diarias (8 a 12 pm) de telenovelas y realities.